La tristeza que siente mi alma, no la puedo evitar,
me derrumba, me destroza como a cualquier animal,
débil y sin salida ante su depredador que sin piedad,
contra él se avecina con intención de devorar,
sin dejarle ni un suspiro, sin dejarle maniobrar,
similar a un impala frente a un león mortal,
enfurecido y hambriento con el que no se pude negociar.
Así actualmente está el destino contra mi personalidad,
todo lo que me he propuesto lo destruye sin vacilar,
y cuando encuentro alguna salida el destino más se obstina
y contraataca con crueldad,
cerrándome toda puerta por donde yo pueda entrar,
a la felicidad que busco desde que entre a la humanidad,
no me da tregua el destino, inclementes es conmigo,
quiere verme en soledad, frustrado y sin metas logradas,
para vivir la inhumanidad.
No obstante continuo, en la lucha sin cesar,
no dándome por vencido ante cualquier adversidad,
puesto que valentía tengo para sobrevivir a esto y más
y si acaso el enemigo de rodillas me tendrás,
es sólo porque mis dos piernas me ha logrado quitar,
más no porque así yo quiera, más no por mi voluntad,
porque nunca me he rendido, no será ahora que pasará,
que se atrasarán mis metas, que por ahora hay que esperar,
de eso tengo experiencia no hay porque desesperar…
Sin embargo, soy humano y por ende es normal,
que si en el tiempo planeado aún no pueda lograr,
lo que con tanto sacrificio, esfuerzo y tenacidad,
me he propuesto para este año sólo pensando en triunfar,
la tristeza a mí me embargue y me suma en la debilidad,
pero no crean por eso que dejaré de luchar,
seguiré en la pelea como buen hijo de Jehová,
esperando por su tiempo que es perfecto sin dudar,
bien sabiendo que la tormenta a su fin ya legará
y en menos de lo que piense la calma en mi vendrá,
para disfrutar del tiempo bueno,
que me aguarda en la felicidad.
Es por ello que rendirme, jamás aquí pasará y cómo dice la nuestra Biblia,
palabra sabia de verdad, ¿Quiénes, cuántos, cómo y dónde contra mi vienen?
Si conmigo está Jehová, Amo del universo, Dios y Padre Celestial,
Altísimo de los cielos, por siempre bendecirá a todos aquellos hijos,
que como yo a Él claman y clamarán,
cuando al enemigo se le ocurra a querernos atacar.
Colaboración de El sencillo
Venezuela
